Construir confianza, encontrar el equilibrio: las relaciones que moldean mi carrera y mi vida
Viviana Africano, directora del área Tributario PGP, es miembro del Comité de la Sección de Abogadas de Primerus (Women Lawyers Section), una iniciativa global que promueve el fortalecimiento de redes profesionales entre abogadas, el intercambio de ideas sobre temas de interés para las mujeres en la profesión jurídica y el desarrollo de futuras líderes dentro de Primerus y del sector legal.
Recientemente, Viviana contribuyó a la revista Lady Justice con un artículo donde cuenta cómo la construcción de una carrera legal implica armonizar múltiples responsabilidades mediante la confianza y el respaldo de quienes nos rodean. Su reflexión evidencia que los logros profesionales nacen de un liderazgo enfocado en comprender a las personas detrás de los abogados.
Los invitamos a leer el texto completo:
Viviana Africano es directora de la práctica de derecho tributario en Pinilla, González & Prieto Abogados (PGP Abogados). Con más de 15 años de experiencia, asesora a clientes en derecho tributario nacional e internacional, planeación y litigio tributario, transacciones transfronterizas, asuntos cambiarios y planeación patrimonial en una amplia gama de industrias. Tiene una maestría en derecho internacional de los negocios.
Para muchas mujeres, seguir una carrera legal significa manejar múltiples responsabilidades a la vez. No se trata de comparar los desafíos que enfrentan mujeres y hombres. Más bien, se trata de reconocer la realidad de que muchas mujeres aspiran a prosperar simultáneamente como profesionales, líderes, parejas, hijas, amigas y, para algunas de nosotras, madres.
Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que encontrar la armonía entre esos roles ha sido una de las mayores lecciones de mi carrera. Más importante aún, he aprendido que nadie logra ese equilibrio en solitario.
Una verdad se ha mantenido constante a lo largo de mi vida profesional: cada oportunidad decisiva que he recibido ha llegado porque alguien creyó en mí, depositó su confianza en mis habilidades o me animó a salir de mi zona de confort. Esos momentos hicieron más que abrir puertas profesionales: fortalecieron mi propia confianza.
Creer en una misma es indispensable. Sin embargo, es igualmente importante contar con personas que reconozcan tu potencial, te reten a crecer y te apoyen cuando surge la incertidumbre.
Si mi carrera me ha enseñado algo, es que la confianza, combinada con un compromiso genuino hacia el trabajo, forma la base de toda relación profesional duradera. Cuando esa confianza existe, los equipos se vuelven más fuertes, la colaboración se vuelve más fácil y los logros que alguna vez parecieron ambiciosos se vuelven completamente posibles.
Esa convicción ha influido profundamente en mi forma de liderar.
A lo largo de los años, he trabajado con líderes cuyos estilos de gestión eran muy diferentes. Quienes más me influyeron no fueron necesariamente los más exigentes o técnicamente brillantes. Fueron aquellos que invirtieron tiempo en comprender a las personas detrás de los profesionales. Reconocieron que formar excelentes abogados también significa ayudar a las personas a desarrollar confianza, criterio y carácter.
Hoy, me esfuerzo por ofrecer esa misma experiencia a quienes me rodean. El liderazgo va mucho más allá de asignar responsabilidades o supervisar el trabajo. Significa crear un entorno donde las personas se sientan respetadas, apoyadas y empoderadas para alcanzar su máximo potencial. A medida que la vida evoluciona, las prioridades cambian naturalmente.
Al comienzo de mi carrera, mi atención se centraba en dominar el derecho tributario, continuar mi formación académica y construir la base técnica que mi profesión requería. Fuera de la oficina, intencionalmente dedicaba tiempo a actividades que me ayudaban a mantener la perspectiva, incluyendo deportes e intereses personales.
A medida que mi carrera ha avanzado, mi perspectiva también ha evolucionado. Las responsabilidades profesionales se han expandido, pero la importancia de las relaciones que me sostienen ha crecido aún más. Mi esposo, mis hijos, mis padres, mis hermanos, mis colegas, mis mentores, mis clientes y mis amigos contribuyen, cada uno, a la persona en la que me sigo convirtiendo.
Me he dado cuenta de que invertir en esas conexiones no está separado del éxito profesional. Es una de sus condiciones esenciales.
Cuando mis seres más cercanos prosperan, encuentro mayor tranquilidad. Ese sentido de estabilidad me permite dedicar toda mi atención a cada responsabilidad que asumo, ya sea sirviendo a mis clientes, liderando a mi equipo, continuando mi aprendizaje o cumpliendo mis roles como esposa, madre, hija, hermana, colega y amiga. El mismo principio guía mi vida familiar.
Saber que puedo contar con los demás me permite estar plenamente presente con mi familia en lugar de simplemente estar físicamente presente. Me permite dejar el trabajo en el trabajo. Me recuerda que la calidad de nuestro tiempo juntos importa mucho más que la cantidad de horas que compartimos.
También me da la confianza para buscar el apoyo que mi hija necesita para florecer emocional y físicamente mientras fomento las experiencias que más le importan. Mientras nos preparamos para dar la bienvenida a otro hijo a nuestra familia, sé que esa lección se volverá aún más significativa.
Para mí, el equilibrio nunca ha significado dividir mi tiempo equitativamente entre responsabilidades concurrentes. Más bien, ha significado reconocer qué merece mi atención en cada etapa de la vida y confiar en que las personas que me rodean ayudan a hacerlo posible.
He llegado a comprender que ninguno de los logros que más valoro se construyó únicamente mediante el esfuerzo individual. Han sido moldeados por la confianza, fortalecidos por la generosidad y sostenidos por las personas extraordinarias que me han acompañado a lo largo de mi camino.
Esa comprensión continúa inspirándome todos los días, no solo para convertirme en una mejor abogada y líder, sino también para construir una vida donde el logro profesional y la realización personal se refuercen mutuamente.
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