Infraestructura hídrica: El nuevo eje determinante de la viabilidad jurídica y financiera de proyectos
El pasado 15 de julio PGP asistió al evento de la Cámara Colombiana de la Infraestructura denominado “Presentación de proyectos: enfoque de inversiones locales y menores de la Empresa de Acueducto de Bogotá”, en donde la EAAB expuso las principales líneas de inversión que marcarán el desarrollo de infraestructura hídrica en la ciudad y su área de influencia. La presentación evidenció un cambio de enfoque: los proyectos de acueducto ya no se abordan como intervenciones técnicas aisladas, sino como piezas clave en la expansión urbana, la sostenibilidad ambiental y la prestación eficiente del servicio.
Este contexto implica que la viabilidad de los proyectos depende, cada vez más, de integrar desde el inicio variables regulatorias, ambientales y de mercado. En la práctica, esto redefine la forma en que se diseñan, se financian y se ejecutan las obras.
¿Qué factores jurídicos están transformando la ejecución de proyectos de redes de acueducto?
La EAAB planteó tres líneas de trabajo que explican esta transformación. La primera es la renovación de redes, que incluye la sustitución de redes en asbesto cemento y la optimización de su operación. Este frente está directamente influenciado por decisiones judiciales que obligan a reducir el impacto ambiental de estos materiales, lo que genera ajustes en diseños, mayores costos y cambios en los cronogramas de ejecución.
La segunda línea corresponde al acompañamiento a proyectos de habilitación de suelo por terceros. En este punto, el concepto de no objeción una validación técnica sin la cual el proyecto no puede avanzar se convierte en un elemento determinante para la viabilidad de desarrollos urbanísticos.
La tercera línea es la expansión hacia municipios como Zipaquirá y Tocancipá, donde la prestación del servicio se da en un esquema de competencia. Esto introduce un nuevo nivel de exigencia: los proyectos deben ser técnicamente viables, jurídicamente sólidos y financieramente sostenibles frente a otros operadores.
¿Cómo se están estructurando estos proyectos?
La EAAB está priorizando intervenciones de corta duración y bajo impacto urbano, en línea con el marco tarifario vigente. Este enfoque impulsa el uso de tecnologías sin zanja, como la perforación horizontal dirigida o el CIPP, que permiten instalar o rehabilitar redes con menor afectación a la movilidad y al espacio público.
Desde una perspectiva jurídica, estas tecnologías no solo responden a criterios técnicos, sino que reducen riesgos asociados a reclamaciones, conflictos con comunidades y sanciones administrativas. Adicionalmente, se plantea la necesidad de fortalecer esquemas de asociación con el sector privado para ampliar la capacidad de inversión y ejecución.
En paralelo, instrumentos como el Plan Maestro de Redes Menores que organizará la gestión de aproximadamente 14.000 km de redes empiezan a definir la priorización de proyectos y las condiciones bajo las cuales se desarrollarán futuras intervenciones.
¿Qué implica este enfoque?
- Mayores exigencias en estructuración: incorporación de variables ambientales y regulatorias desde la etapa de diseño.
- Incremento en costos: asociado principalmente a la sustitución de materiales y adopción de nuevas tecnologías.
- Cambios en los tiempos de ejecución: mayor dependencia de validaciones técnicas como el concepto de no objeción.
- Gestión más estricta del riesgo: especialmente frente a obligaciones judiciales y ambientales.
- Oportunidades de expansión: en municipios en crecimiento bajo esquemas de competencia.
Proyectos como la PTAR Canoas refuerzan este panorama, al integrar la infraestructura hídrica con la planificación regional y el desarrollo urbano.
El mensaje que deja este escenario es concreto: la infraestructura de acueducto pasó de ser un componente técnico a convertirse en un factor determinante en la viabilidad jurídica y financiera de los proyectos.
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